Polémica, lesbiana y con una voz dulce y sabia conocí a Adriana Calcanhotto.
Esta, nacida en 1965, es una de las cantantes populares más importantes de música contemporánea brasilera.
Dotada de una guitarra y la voz ya descrita Adriana te traslada a lugares calmos en medio de las vicisitudes del mundo, como estar en una combi en la Javier Prado a las 7pm y cerrar los ojos con los audífonos en las orejas e imaginarte en las aguas calmas de la laguna de Papacocha en Vilca o algo así.
Para dejarlos con el video tengo una anécdota contada por Betsy acerca del espíritu controversial de la Calcanhotto: en medio de un concierto un hombre del público empezó a insultarla y abuchearla respecto a su opción sexual interrumpiendo y fastidiando a la cantante. Esta se detuvo y se dirigió específicamente a este individuo diciendole lo siguiente: "Mire señor, yo he venido a trabajar y mi oficio no tiene nada que ver con mi opción sexual, pero le sugiero que traiga a su novia o esposa y se quede conmigo una noche y le aseguro que al día siguiente lo deja para volver a mí". Grande Adriana.
domingo, 21 de junio de 2009
el bosque del amor

En el distrito de Vilca a 3816 msnm dentro de la parte más alucinante de la reserva paisajística Nor Yauyos-Cochas se encuentra en los atractivos turísticos locales el denominado "Bosque del Amor".
Cuenta la leyenda que cuando uno se interna en este bosque visualizas o aparece el amor de tu vida, la persona con la que te vas a casar o tu media toronja.
Resulta que hace dos días estuve por ahí, seguí las direcciones que me dió la gente y llegué a la entrada de la laguna de Papacocha donde se supone se encontraba este bosque. Lo único que ví fue un cuarto de hectárea de eucalyptus sp. Entonces, desengañada seguí caminando luchando contra la idea de que ESE era el bosque del amorrrrrr. Siguiendo mi ruta encontré a una pobladora local que me afirmó que ESE sí era el susodicho.
Mi mente, alucinada, empezó a maquinar concluyendo que a pesar de ser una especie introducida y no tener más de un siglo en el Perú (forestales corríjanme si me equivoco), el eucalipto es una especie tan arraigada en la vida y rutina de la gente que hasta le atribuyen poderes magicos.
Así que me introduje en la plantación y me reconcilié con los eucaliptos, que, después de todo, son prácticamente la única fuente de leña y madera para construcción para la población. El buen eucalipto, como varios temas en el Perú, absolutamente satanizado.
Por eso lectores, no hay arbol malo si no malas decisiones en su plantación.
Además ojito ojito, el eucalipto ya está en el corazón de la gente como propio, intentar cambiar eso sería nadar contra la corriente (y camarón que se duerme amanece en el chifa).
domingo, 8 de febrero de 2009
Alice
viernes, 6 de febrero de 2009
reflejos
¿Cómo habrá sido el primer reflejo?. De hecho fue producto de una casualidad. No, me corrijo, fue cosa de la naturaleza, el agua lo refleja todo.
Pero el hecho es que el primer ser que se dió cuenta de su rostro, de su imagen es la muestra más clara de inteligencia.
Se dió cuenta que los 14 ojos de su deidad se resumían en los 2 globos oculares de su rostro moviéndose adonde quiera que su cerebro los dirigía.
Que las 14 bocas que adoraba daban vida y muerte en tan solo 1 cavidad que nutría y mataba a su antojo.
Percibió su grandeza. La primera imagen fue la realización del hombre como semidios, como todopoderoso.
Sus movimientos eran lentos como un ballet improvisado, soberbio, el baile del descubrimiento de sus propias manos, dedos y uñas.
Veía su rostro cambiar en cada posición. La admiración de verse tan perfecto.
La primera imagen conoció la vanidad.
-"Veo a un ser parecido al jefe de la manada.
A la que me da de comer.
A la que me limpia todos los días.
A quien me quita los piojos y luego se los come.
Veo a los que juegan conmigo.
Veo a los que pelean conmigo.
Soy uno más de ellos.
Soy"- habrá dicho con sorpresa mientras su rostro se tornaba conmovido los ojos redondos y grandes, sus cejas levantadas, el pelo erizado, los labios fruncidos.
Fue allí donde descubrió la música, el dolor, la pasión, el odio, la vergüenza, el amor. Porque se sintió parte de ellos, ya no era un testigo más, era parte de la escena.
El agua reflejaba esa imagen que era un universo, ese aquel que estalló enfrente suyo, el del ser humano que descubrió su imagen.
Pero el hecho es que el primer ser que se dió cuenta de su rostro, de su imagen es la muestra más clara de inteligencia.
Se dió cuenta que los 14 ojos de su deidad se resumían en los 2 globos oculares de su rostro moviéndose adonde quiera que su cerebro los dirigía.
Que las 14 bocas que adoraba daban vida y muerte en tan solo 1 cavidad que nutría y mataba a su antojo.
Percibió su grandeza. La primera imagen fue la realización del hombre como semidios, como todopoderoso.
Sus movimientos eran lentos como un ballet improvisado, soberbio, el baile del descubrimiento de sus propias manos, dedos y uñas.
Veía su rostro cambiar en cada posición. La admiración de verse tan perfecto.
La primera imagen conoció la vanidad.
-"Veo a un ser parecido al jefe de la manada.
A la que me da de comer.
A la que me limpia todos los días.
A quien me quita los piojos y luego se los come.
Veo a los que juegan conmigo.
Veo a los que pelean conmigo.
Soy uno más de ellos.
Soy"- habrá dicho con sorpresa mientras su rostro se tornaba conmovido los ojos redondos y grandes, sus cejas levantadas, el pelo erizado, los labios fruncidos.
Fue allí donde descubrió la música, el dolor, la pasión, el odio, la vergüenza, el amor. Porque se sintió parte de ellos, ya no era un testigo más, era parte de la escena.
El agua reflejaba esa imagen que era un universo, ese aquel que estalló enfrente suyo, el del ser humano que descubrió su imagen.
jueves, 29 de enero de 2009
Juana Peña
Soy de esas que viven enamoradas del amor y, aunque suene a cliché, es cierto. Lo peor es que el amor me corresponde y se disfraza de los más encantadores bufeos, esos que se ponen el cinturón de boa, el sombrero y las botas de lagarto y me llevan al lecho del río para poseerme.
Entonces, despavorida, huyo para que una y otra vez vuelva a suceder este ritmo lacerante y agotador de romance pero que también es emocionante, adrenalínico, una inyección de vida pura.
Lamentablemente me gusta huir del lecho del río. Me gusta la sensación del agua dulce tocando mis muslos, mis pulmones a punto de reventar, los ojos semiabiertos viendo, entre toda la turbidez del agua, las primeras luces del alba, porque el amor abandona a esa hora el cuerpo del bufeo que transformó en varón.
Yo, Juana Peña, he sido acusada de tener un corazón del mismo material con el que hacen los bastones de los viejos avaros que pululan en mi pueblo, de una semilla llamada "tagua", esa a la que llaman "marfil vegetal", a veces no se si me acusan o solo mi cabeza, habitada por miles de seres paridos por mis romances con bufeos humanoides, es la que me acusa. Pero eso es suficiente para sentirme un tanto miserable.
Entonces, cuando regreso a tierra firme, muchisimo antes que caiga la noche y empiece mi frenético acto, miro a mis antecesores, individuos sin identidad marcados por el sino de la miseria, solo por entregarse demasiado o por no hacerlo en absoluto. Porque no solo el amor se disfraza de bufeo, también el fatalismo, el miedo y la desgracia.
Entonces, despavorida, huyo para que una y otra vez vuelva a suceder este ritmo lacerante y agotador de romance pero que también es emocionante, adrenalínico, una inyección de vida pura.
Lamentablemente me gusta huir del lecho del río. Me gusta la sensación del agua dulce tocando mis muslos, mis pulmones a punto de reventar, los ojos semiabiertos viendo, entre toda la turbidez del agua, las primeras luces del alba, porque el amor abandona a esa hora el cuerpo del bufeo que transformó en varón.
Yo, Juana Peña, he sido acusada de tener un corazón del mismo material con el que hacen los bastones de los viejos avaros que pululan en mi pueblo, de una semilla llamada "tagua", esa a la que llaman "marfil vegetal", a veces no se si me acusan o solo mi cabeza, habitada por miles de seres paridos por mis romances con bufeos humanoides, es la que me acusa. Pero eso es suficiente para sentirme un tanto miserable.
Entonces, cuando regreso a tierra firme, muchisimo antes que caiga la noche y empiece mi frenético acto, miro a mis antecesores, individuos sin identidad marcados por el sino de la miseria, solo por entregarse demasiado o por no hacerlo en absoluto. Porque no solo el amor se disfraza de bufeo, también el fatalismo, el miedo y la desgracia.
jueves, 8 de enero de 2009
TITICACA


Muchas hipotesis, exploradores valientes formulandolas, ojos quemados por las descripciones de un Platon conmovido con historias de civilizaciones destruidas y mas perfectas que su Grecia querida han llevado a explorar nuestras tierras en búsqueda de esa hermosa Atlántida que, según me lo dicen mis corazonadas precisas, está más cerca de lo que pensaban.
2009

Ha pasado mucho tiempo desde la ultima vez que publique algo en este blog. Despues de 40 dias y 40 noches viviendo en una alfombra voladora (algo que algun dia les contare), de conocer a un salvavidas y las cataratas de Iguazu les dire que este fin y comienzo de año fueron terribles para mi salud mental.
Es que el alcohol, supresor del neutrotransmisor serotonina, crea una "realidad paralela" donde, incluso estando en el hoyo cochino de un bar de Constructores, te sientes en E! WILD ON, haciendote sentir al dia siguiente peor que una zapatilla de cojo loco. Asi que uno se despierta con nauseas, con delirios de suicida, mal humor y mal olor, es decir, con una resaca de mierda.
Entonces, imaginense mi primero, dos y cuatro de enero. Si comenzar el año de cierta forma es cabalistico entonces estoy jodida. Como me gustaria tener la fuerza de voluntad que me acompaña de lunes a miercoles y renunciar a mi lado oscuro y abrazar al 2009 con salud no con "¡salud!"
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