martes, 16 de febrero de 2010

CAO




A través del valle del río Chicama, ahora seco y lleno de basura y de las 60 000 ha que posee Casagrande se encuentra el mapa de suramérica al revés.
En Brasil se ubica la huaca "Cao Viejo", en Argentina la Huaca "Prieta", en Colombia o Ecuador, junto al mar, grandiosa, la huaca "Rajada".

Desde lejos "Cao Viejo" es una araña desértica gigantesca cuyo abdómen lo forma una membrana del mismo color del suelo.

Después viene el museo, una caja encementada y pequeña en el valle caído.

"Cao viejo" está formada por un conjunto de pirámides truncadas superpuestas. Los proto políticos, al igual que sus descendientes, miles de años después intentaron tapar las obras de la magnificencia de otros, una, dos, tres, cuatro hasta siete veces. Burócratas lapidados mostrando la desesperación de otros por regalarles olvido.

Frisos de hombres con expresión salvaje intoxicados con San Pedro, borrachos de poder al tener incrustados en los pies los fémures del enemigo.
Más frisos de hombres capturados mostrando la capacidad aterradoramente destructiva que puede tener el ser humano.

Elevé mi vista a la punta del cerro que forma la huaca. Pude imaginarme a la sacerdotisa de Cao bebiendo la sangre de estos enemigos tan iguales a ellos, manchando con su sangre los fabulosos adobes de sus pirámides. Sangre de su mismo color mochica.

Frisos magníficos con el rostro de AI APAEC utilizando creativamente las conchas de mar haciendo blanco, el amarillo de la limonita, el rojo de los hematíes y el negro del carbón.


Luego la tumba magnífica de la bruja reducida a un vacío cubierto por trozas vetustas de algarrobo pero aún lo suficientemente fuertes para cargar otro imperio.
Esa tumba que albergó a una mujer menudita con los brazos tatuados, manos largas como de bailarina y una malformación extrañísima en el lado derecho de su tórax. Un hundimiento en la parte inferior de su caja torácica como si la bruja no tuviera hígado. Derepente ese era el poder de esta mujer: no tener hígado para poder beber tantos brebajes psicotóxicos.

2 comentarios:

mats dijo...

me pregunto si todo ese lugar se podria volver a rreforestar ,y llegar a ser un valle otra vez.

nataliuska dijo...

mmm...bueno, en verdad sigue siendo un valle, en el primer párrafo menciono la presencia de Casagrande con sus 60 000 ha de caña de azúcar.