lunes, 15 de febrero de 2010

el pez



"because the fish knows everything"
- Emir Kusturika

Cuando amaneció el agua estaba particularmente fria. Dejaron la ventana abierta y el sereno se coló en mi casa.
En cambio tú, el de afuera, no dices nada. Sigues con tu mirada helada y gigantesca fijamente clavada en mí o en alguna parte de mi morada.
Eres diferente. Te veo asombrosamente grande, con la aleta caudal magnífica y las dorsales también, doradas.
Es extraño porque nadas siempre en el mismo sitio y desapareces de pronto en los momentos en los que mi comida cae.
Me pregunto si el agua en la que nadas es igual de amarga que la de mi casa.
Me gustaría invitarte a pasar pero no puedo decirte nada pues una superficie transparente y dura no nos permite comunicarnos, aunque no creo que quieras, eres magnífico y yo tan solo un gupi bastante común. Tú pareces nadar en el aire y transportarte adonde quieres siempre y cuando un humano te lleve. Sientes el contacto con sus manos extrañas por eso no te envidio en absoluto.
Si fueras un gupi común sentirías el agua tocándote por todas partes.
Quizá por eso tengas la mirada helada, por eso quizá me ignoras, porque me envidias magnífico pez de piedra.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Había decidido no volver a escribirte por tu incapacidad de respuesta, finalmente de comunicarte, pero este texto es lo mejor que has escrito y no quise o no puede -o no sé qué- dejar de decírtelo.

mats dijo...

sensibilidad a flor de piel,a quien corresponda,muy bello texto,un pez preso de amor lo seria todo, nadando en la superficie para verse mejor ,me salio una rima o no se q,SALUDOS.

nataliuska dijo...

jajaja, gracias por los comentarios. Este es Juanito, cuyo único compañero es un pez ficticio. Conozco harta gente así.
No se moleste anónimo, ya extrañaba sus extensos comentarios. Marco, gracias por el constante apoyo.