lunes, 8 de febrero de 2010

Capítulo 18: Crónicas del Codo




Miércoles y Jueves.

Me dediqué a colectar plantas para el jardín de mi casa. Agarré el machete y entré al monte a colectar. Recogí dos helechos y hoy en la mañana mientras filmaba a Abelito con sus vacas recogimos una Heliconia y una Calliandra alias "salvavidas" o "bubinsana" además de un fruto de estrella, que es un árbol de la familia de las MELASTOMATACEAS, familia que tiene unas flores hermosas, como hechas de plastilina y de formas recontra tropicales, es decir, vistosas y jugosas.

A media tarde Abelito me consiguió una especie de cebolla para combatir el "chupo" (sic).
Además de todo esto estoy llevando un bolsón de tronco podrido que es brutal o, en palabras de Abelito, "bestial" para las plantas. Es un abono machazo.
Eso le puse para que aguanten el viaje. Ojalá peguen.
Siempre el cambio de sitio afecta un montón a las plantas. Son mas delicadas que el ser humano.
A cualquier hijo de cura de aquí lo llevas a Alaska y de hecho aguanta, con el traje apropiado lo hace.
Un pomarroso muere.
El ser humano solo se aburriría.

Ayer hablé con mi mamá. Normalmente soy algo parca por teléfono. En este viaje no lo fui, al menos las dos últimas llamadas que hice.
Hablé con ella y la sentí sorprendida de todo lo que le hablaba. El domingo la llamé para decirle que la quiero e inmediatamente me preguntó: "¿están tomando cerveza?".

2 comentarios:

ale_dei dijo...

los padres....

nataliuska dijo...

eso mismo italiano...los padres